Corresponden a la fractura del extremo proximal del cúbito (olecranon), estructura que forma parte del aparato extensor de codo. Se presenta en pacientes jóvenes por traumas de alta energía y en pacientes añosos asociados a caídas de baja energía.
Se pueden producir por golpes directos u indirectos, por tracción brusca del tendón del tríceps.

El diagnóstico se realiza con la clínica, en que hay edema, deformidad, dolor e impotencia funcional, siendo la radiografía la que confirma el diagnóstico.

Existen muchas clasificaciones para estas fracturas, las cuales tienen como factor común la presencia de desplazamiento y la conminución (que esté quebrado en varias partes).

En general estas fracturas son de indicación quirúrgica, salvo que no exista desplazamiento, casos en los cuales se inmoviliza con yeso.

La cirugía depende de la conminución articular, en rasgos no complejos se indica un sistema de fijación denominado Obenque en el cual de usan agujas de acero quirúrgico y amarras o asas de alambre.
En fracturas conminutas se usan placas anatómicas con tornillos.

Posterior a la intervención se inmoviliza con una valva de yeso por pocos días como medida analgésica, o un inmovilizador de protección, para después iniciar movilización progresiva precoz.

Con respecto a las complicaciones, se puede producir rigidez de codo, artrosis post-traumática, Pseudoartrosis (que no consolide la fractura), infección o lesiones de nervio, más frecuentemente el cubital.